martes, 24 de marzo de 2015

Desvanecer Imágenes


lunes, 23 de marzo de 2015

El efecto "Paning"








El efecto "Paning" nos permite aplicar una apariencia de movimiento a nuestras fotografías con total precisión. También podemos aplicar infinidad de filtros a nuestras fotografías


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Efecto "Paning"



Filtro

jueves, 18 de diciembre de 2014

"Ser Educador Social frente al maltrato y el acoso de menores"

Santiago Lozano Solano
3º Educación Social


Para dar forma a la presente reflexión, considero aconsejable esclarecer los términos sobre los que vamos a trabajar, para que el lector tenga una idea clara de la problemática a la que el Educador Social se tiene que enfrentar. Hablamos del acoso de menores o bullying.

Podemos definir  acoso escolar (también conocido como bullying) como cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico que se produce entre alumnos de forma reiterada, que se alarga en el tiempo y espacio. Se puede decir también, que el acoso escolar o “bullying” es una especie de tortura, metódica y sistemática, en la que el agresor sume a la víctima, a menudo con el silencio e indiferencia de otros compañeros.

En resumen, el acoso escolar es cualquier tipo de maltrato psicológico, verbal o físico, que puede desembocar en consecuencias psíquicas (trastornos, alteraciones cognitivas,  depresiones, etc...) y consecuencias sociales o dirigidas a la sociedad. En ocasiones estas consecuencias psíquicas pueden llevar a  la víctima al suicidio, como vimos en el documental de clase.

Ahora bien, para poder hablar de la figura del Educador Social frente a esta lacra, es decir, qué hacer para eliminarla o en su defecto disminuirla, considero que debemos delimitar sus raíces, su proveniencia, dónde nace, es decir:

¿Por qué el niño desarrolla conductas violentas o despectivas hacia sus compañeros?

En lo que a mí respecta, después de haber visto todo lo que he visto hasta ahora en los documentos del blog de la asignatura, he llegado a la conclusión de que el menor desarrolla comportamientos violentos por observación y por necesidad de elaborar un status de prestigio, o una posición de poder ante los demás compañeros. Dependiendo de la observación que realice en la familia el niño desarrollará o no conductas violentas que posteriormente puede  utilizar en su vida diaria, es decir en la escuela, porque las habrá incorporado a su repertorio conductual. 

Otra manera que el menor tiene de aprender conductas agresivas tiene que ver con el refuerzo. Si el menor observa una conducta agresiva que realice otra persona y ésta obtiene  algo positivo es decir, si observa a otro menor realizar actos violentos y por ello recibir elogios y admiración por parte de los demás, él tenderá a  imitarla porque ha aprendido que al ejecutarla puede recibir algo reconfortante.


Los padres se convierten en un referente para los menores, censurar su comportamiento a través de manifestaciones hostiles tales como el castigo físico o privativo de placeres, siendo este último más adecuado, favorecerá que no se fomenten en él acciones violentas posteriores. Igualmente las relaciones deterioradas y conflictivas entre los padres pueden provocar que el menor reaccione de manera violenta como una forma de manifestar su malestar. 

Si a todos estos factores, añadimos elementos presentes en la vida del niño como la violencia en la televisión o videojuegos, podemos decir que se está gestando la conducta violenta. No podemos olvidar tampoco el déficit en las habilidades sociales, con las que cuenta a su corta edad, que permitan al menor afrontar las situaciones frustrantes. Una buena solución para prevenir o al menos, disminuir en el menor la aparición de conductas de acoso, puede ser animarle a que aprenda alternativas al comportamiento agresivo, esto ayudará al menor a cambiar esas conductas impulsivas.

Por tanto y después de haber hablado de lo anterior, considero que la acción del Educador Social frente al maltrato y el acoso de menores, tiene que llevarse a cabo en los puntos donde nace el maltrato y se consolida.

Para empezar y como eje clave de la intervención el Educador Social tendría que trabajar con la familia si fuera necesario, para detectar si lo hubiera episodios de violencia. En ese caso habría que poner a la orden a las autoridades e intervenir socioeducativamente con los padres.

Por otro lado y con lo que respecta al acoso escolar, habría que trabajar en el centro educativo, realizando una intervención socioeducativa con los menores para aclarar que hay muchas formas de sentirse halagado y elogiado lejos de buscar el sufrimiento ajeno. En el centro se debería tratar el acoso escolar como una lacra que supusiera una vergüenza para aquel que lo ejerza.

La última medida a tener en cuenta bajo mi punto de vista sería la de introducir en el curriculum escolar alguna materia que tuviera como fin la de dotar a los menores de habilidades sociales, que a mi parecer son tan necesarias para la vida como la matemática o el lenguaje. Con un menor dotado de habilidades sociales tendrá más herramientas para hacer frente a conflictos morales, de autoconcepto y de seguridad emocional.

En definitiva, considero que el acoso escolar entra en detrimento si los  jóvenes reciben una educación más específica sobre este tema, y además la sociedad los sensibiliza, mediante noticias y demás tipos de información, por esta razón, los chicos de mayor edad, tienen más consideración y reflexionan más sobre este tipo de conductas, y de forma contraria, los chicos de menor edad no lo hacen tanto debido a las características mentales que tienen durante ese rango de edad.

martes, 28 de octubre de 2014

“ Servicios Sociales y Bienestar. ¿EUROPA: UN MODELO SOCIAL EN QUIEBRA? “
Por Santiago Lozano Solano

Después de lo aprendido en clase,  ver algunos  documentales, repasar las  lecturas recomendadas y aquello que los medios de comunicación, bajo su subjetivo punto de vista, nos ofrecen, no resulta complicado responder a la pregunta  con la que titulamos la presente reflexión. Y es que a mi parecer Europa en general y España en particular cuentan con un Estado de Bienestar irreal o cuanto menos ineficaz.

Pero centrémonos en España. Apoyándonos en datos obtenidos  de diferentes estudios, sacamos en conclusión que nuestro país ocupa posiciones bajas o muy bajas en comparación de bienestar social con los demás miembros de la UE-15. España realiza recortes como principal método de austeridad y los principales damnificados de esos recortes resultan ser los Servicios Sociales.

A mi modo de ver, es justo ahora en tiempos de crisis cuando más se necesita a los Servicios Sociales para que no se resquebraje lo que conocemos como Estado de Bienestar. Algunas de las  funciones con las que el Estado de Bienestar tiene obligación de cumplir según Vicenç Navarro pueden ser: transferencias públicas, servicios de disfrute público, creación de empleo, etc…  Pues bien, con las medidas de austeridad que se toman en España, se redoblan las carencias, los ricos se hacen más ricos, la clase media pasa a ser baja y los de clase baja pasan a ser excluidos sociales con un estigma social que según mi experiencia no estamos ni mucho menos preparados  para aceptar.

Según un artículo que leí el año pasado, no recuerdo bien su autor, no existe ninguna ley estatal,  ni de  CC.AA. que garantice estos servicios sociales y que estos, se acuerdan en convenios que se firman en tiempos en los que se goza de buena salud económica. A mi parecer ese uno de los  principales motivos por el cual el Estado de Bienestar en España se encuentra en quiebra.

Por tanto y casi por obligación, en tiempos de crisis, en la actualidad, nos vemos en la tesitura de aceptar un mecanismo asistencialista, paliativo, o como leo en los artículos de clase, un sistema que se basa en “poner parches” por parte de las ONG´s y algunos voluntariados. Los servicios sociales son más que una simple ayudad económica, son acompañamiento, análisis de la realidad, relaciones con otros servicios (educativo, vivienda, sanitario, etc…). Se trata de dar soluciones completas, no meramente económicas.  Considero que los recortes no pueden ser sustituidos por acciones benéficas. Dentro de un Estado de Bienestar, los Servicios Sociales son mucho más que eso, no son una ayuda caritativa, son un DERECHO.

Después de lo anterior me veo en la obligación de aclarar que para mí la labor de las ONG´s y los miembros de voluntariados, me parece más que importante, necesaria, ya que suple las carencias del Estado y del Mercado, siendo su papel complementario.

Una vez llegados a este punto y aprovechando la exposición de mi postura frente a lo anteriormente expuesto, creo conveniente plasmar que considero que un adecuado Estado de Bienestar debe estar seguido de una correcta implementación de sus normas y sanciones, pienso que con ello y con la consecución de una buena creación de empleo, las demás políticas públicas sociales no tendrían tantas dificultades en lograr un éxito, que a día de hoy, en España me parece una autentica utopía.

Podemos decir pues que, vivimos en un Estado de Bienestar en quiebra, pero,  ¿cómo sería vivir en una sociedad que no cuenta con un sistema cuyas intervenciones están destinadas a mejorar el bienestar social y la calidad de vida de la población?

No resulta excesivamente ardua la tarea de responder a la anterior pregunta después del visionado del documental expuesto en clase sobre EE.UU.  

EE.UU. representa un sistema de capitalismo total, bastante más extremo y perverso que el resquebrajado Estado de Bienestar con el que contamos en España en particular y en Europa en general.  Para los estadounidenses no resulta atroz que mueran niños porque no tienen dinero para pagar sus seguros por enfermedad. Gastan más dinero en armas destinadas a guerras, que en conseguir el bienestar social. Me parece aberrante.

Para paliar el hambre tienen que salir al rescate entidades pertenecientes al tercer sector, en este caso monjas que cuentan con la filosofía de dar de comer al hambriento. A mi modo de entenderlo el Estado se ocupa de mantener a los ricos, y las entidades sociales de mantener vivos a los pobres. Resulta obvio que una sociedad en la que no existe ningún tipo de preocupación por el bienestar social, aquellas personas con pocos recursos económicos tienen pocas o ninguna oportunidad de mantener una vida meramente normal.

A parte de las prestaciones sociales, el sistema que utiliza EE.UU. también propaga las desigualdades en ámbitos como educación, jurisdicción, empleo, etc…

Una vez plasmada una breve crítica sobre lo que supone una sociedad sin sistema de Bienestar, no sería coherente dar por finiquitada la presente reflexión sin hablar de Europa en lo que  a nuestra temática concierne.

Algunas personas podrán  pensar que Europa goza de un adecuado sistema de Bienestar, pero no nos equivoquemos. Existe mucha desigualdad. A la hora de realizar ese juicio se tienen en cuenta países como Suecia, Noruega, Dinamarca, etc… los cuales son países donde los Servicios Sociales son implementados. Me resulta curioso como al contrario que en España, estos países son los que más dinero dedican a la protección social, es decir: sanidad, educación, vivienda, pensiones en la vejez, etc… por lo tanto, los gastos públicos resultan  estar correctamente distribuidos, ya que no se tienen que seleccionar aquellos servicios que más lo necesitan o bien privatizar dichos servicios.

Por último y para ir finalizando, quiero concluir con que me parece desaprensivo que con la riqueza que tiene el Estado español, invierta tan míseras cantidades a gastos sociales públicos, considero uno de los puntos clave a cambiar para poder hablar de un Estado de Bienestar real y no utópico. 



Santiago Lozano Solano
3º Educación Social
Universidad de Salamanca